Rutas y paseos (senderismo y bicicleta de montaña)
Los Montes de la Engaña conforman uno de los espacios natuales más aislados y significativos de toda la divisoria Cantábrica burgalesa. Cubiertos por unos espesos bosques de robles, hayas y abedules dejando a su paso un bello rosario de cascadas, torrenteras, gargantas y pozas. La vertiente septentrional, la que se abre al Valle del Pas, se resuelve en un espectacular precipicio de casi mil metros de altura.
El acceso a la Engaña se puede hacer desde tres lugares diferentes: en coche o bicicleta el acceso más fácil es desde la carretera comarcal C-6318, a la altura de Pedrosa- Santelices, otro acceso, esta vez por pista forestal, con paso canadiense, es la que parte del alto de la Varga en la misma carretera comarcal, justo en el límite de las Merindades de Valdeporres y Sotoscueva, y el tercer acceso desde el camino que parte del pueblo de Quisicedo.
En el apartado Vegetación, del Índice, puede consultar más información sobre La Engaña.

La ascensión al Motas del Pardo desde la cercana Estacas de Trueba se convierte en una cumbre demasiado accesible. No sucede si iniciamos la excursión en Quisicedo. La marcha es larga, pero permite atravesar los Montes de la Engaña y pasar bajo los imponentes Castros del Horno antes de afrontar la ascensión final desde el sur.
En Quisicedo aparcamos en la plaza (0h.00'), cruzamos el pueblo (N) y nos dirigimos hacia las casas altas por la calle La Gonzala, donde cogemos a la izquierda una embarrada pista que pronto dejaremos para cruzar una valla y tomar la pista que nos llevará a las alturas del portillo de los Carros. Siempre con el arroyo de Peñanegra a la derecha, del que nos iremos alejando progresivamente, remontamos las peladas laderas de los montes de La Engaña, dejamos atrás una explotación ganadera (0h.35') y enfilamos (W) hacia el collado (1h.07'). Cuando la pista por la que hemos transitado desde el principio de la excursión comienza a llanear es el momento de dejarla y cruzar a la otra vertiente, donde se abre ante nosotros un bonito valle cerrado por los Montes de Valnera, al norte, y los de La Engaña, al sureste. Junto al mojón MP123 nace un amplio sendero que pierde altura, aunque sin llegar al valle, y recorre toda la vertiente oeste del Nevero del Polluelo en dirección norte, camino de los Castros del Horno. La senda discurre por terrenos poblados de enebros y brezos, a trechos quemados para ganar pastos para los numerosos rumiantes que campan a sus anchas. Ya a los pies de los Castros, el sendero nos sitúa en un pequeño hayedo (2h.05'), en cuyas inmediaciones no es extraño sorprender a algún corzo. Manteniendo siempre la dirección a la Motas (N), remontamos las lomas del Cotera Mayor y, ya con nuestro objetivo a la vista, bordeamos los Castros del Horno hacia el collado del mismo nombre (2h.35'), paso obligado para evitar el barranco del Horno, que hace inaccesible al Motas del Pardo por su vertiente sur. Desde el collado sólo nos queda remontar el cordal (NO) hasta la redondeada y pelada cumbre (2h.55'), señalada por un pequeño y viejo buzón oxidado. Una buena alternativa al largo retorno a Quisicedo (5h.30') es bajar, desde el collado del Horno, al puerto de Estacas (N) en poco más de media hora, aunque para ellos necesitaremos de alguien que nos traslade el coche desde Quisicedo (por Las Machorras).
Cima. Motas del Pardo (1.415 m.).
Situación Macizo de Castro Valnera, en la divisoria entre Burgos y Cantabria.
Dificultad. Media. Excursión larga, aunque con desniveles tendidos.
Cartografía Macizo de Castro Valnera, de Cetyma


Comienza la ruta en el puente de Gostelario, en la carretera de
Espinosa de los Monteros al Portillo de las Estacas de Trueba. Despues de pasar el km 22 de la carretera, poco antes de coronar el Portillo,
sale el camino a la iquierda. El camino va paralelo al arroyo de Pardo hasta coronar la Colladía del Pardo,
continua por debajo de los Castros del Horno y discurre siempre por la línea de demarcación de los municipios
de Espinosa de los Monteros y Merindad de Sotoscueva, y vertiente de aguas, hasta alcanzar el Pico del
Polluelo de 1.517 metros de altura.
La distancia aproximada es de 9 km. El desnivel de 550 metros Cartografía Macizo de Castro Valnera, de
Cetyma La ruta comienza en el Portillo de las Estacas de Trueba, en el km 24 de la carretera.
Los dos primeros kilometros del recorrido discurren por la vertiente de aguas y
separación entre los municipios de Espinosa de los Monteros y Vega de Pas. A partir del Cotero
de los Lobos y Motas del Pardo el camino continua siempre por la vertiente de aguas que separa
los ayuntamientos de la Merindad de Sotoscueva y Vega de Pas, por la Colladía
de la Hormaza (1.291 m) y las Escalerucas de la Marruya hasta llegar a la Marruya (1.395 m).
Se puede prolongar el paseo un par de km mas hasta llegar al Cotero La Brena (1.501 m)
continuando por el cordal de separación a través de la Colladía de Uyao y Sil de la Peña. El camino desde el
Motas del Pardo hasta el Cotero de la Brena domina el paraje de La Engaña.
La distancia aproximada es de 5 (7) km El desnivel de 300 (500) metros Cartografía Macizo de Castro Valnera, de
Cetyma El alto de la Zurruzuela y pico de
la Churra El alto de la Zurruzuela es uno de los
mojones tradicionales que conforman el límite de la Merindad de
Sotoscueva con Espinosa de los Monteros y el pico de la Churra
con sus 1493 metros es la altura máxima de la Merindad de
Sotoscueva. El camino de ascenso se puede realizar a
pie desde Quisicedo o en coche desde Las Machorras (Espinosa de
los Monteros). Las Machorras (832 metros), considerada
como la capital de los pasiegos burgaleses. El valle de Rioseco,
se abre a nuestra izquierda, encajonado por el Monte Lalar, cuya
máxima altura es Crespas (derecha), y el Monte Zurruzuela.
Tenemos la oportunidad de dejar el coche aquí o tirar por una
estrecha carretera de montaña que se coge tras pasar el puente
sobre el Rioseco. Este río debe su nombre a que está seco en la
zona baja. El agua desaparece bajo tierra, para aflorar luego en
el Trueba. Cualquier coche puede subir hasta el
collado de Zurruzuela con tiempo seco. La pista es terrosa, pero
asequible. Si lo hacemos, Crespas y Churra son un paseo muy fácil.
Es más montañero dejar el coche en Las Machorras y tirar pista
arriba a pie. Nos esperan ocho kilómetros y 558 metros de
desnivel hacia el collado. Salvo en tramos muy contados, de manera
especial en el que lleva a las cabañas y llano de El Bordillo (55'),
la subida es agradable y nos permite disfrutar de un paisaje de
excepción. Pasaremos junto a numerosas cabañas, fuentes de agua
cristalina y hayedos. A nuestra derecha está la cresta de
Crespas, que no se ve. A la izquierda tenemos el barranco y las
lomas de Zurruzuela, que se recuperan de un incendio que las
arrasó hace algunos años. Siempre por la pista, superamos otro fuerte
repecho por terreno pelado, dejamos atrás las últimas cabañas
para alcanzar el collado (1.390 metros). Hemos empleado 1h.30'
con paradas. El terreno es herboso y pelado, por lo que no se
presta a las equivocaciones. Para llegar al cordal entre Churra y
Crespas nos basta con seguir cualquiera de los senderos de ganado
que nos llevaran sin ningún problema al alto. A nuestra derecha
se encuentra Churra. La Churra es un monte pelado y pedregoso,
cuya cumbre se alcanza por un camino bien marcado (2h.00'). Está
coronado por un buzón del BAC y un vértice. La vista sobre el
valle de Estacas, el barranco de La Engaña y todos los montes de
la zona, con el Castro Valnera al fondo es impresionante. Para
llegar al Crespas debemos volver al cordal (2h.10') y seguir por
las alturas. Es un descenso suave, con algunos repechos que nos
deja en el collado (1.370 metros) que separa las cabañas de
Castrios, en Estacas, con El Bordillo. Un sendero poco marcado
vuelve a ganar altura y pronto estaremos en Crespas (3h.10'). Las
vistas son también sensacionales. La vuelta se realiza por el
camino de subida hasta llegar a Las Machorras (5h.20'). En el
collado de Los Castrios podemos atajar a las cabañas de El
Bordillo. Dificultad. Ninguna, aunque es muy larga.
Atención a la niebla. Desnivel y horario.560 metros. 5h.20' entre
ida y vuelta. Cartografía. Mapa B-3, Vega de Pas-Soba,
Valdeporres y Espinosa. IGN-84. El
Hayal de Quintanilla y la Fuente de Ulemas El sendero está señalizado con el número PR.C.BU-37 de
la Red de Senderos del Monumento Natural de Ojo Guareña. Se trata de una ruta de fuerte pendiente. Parte el camino
de la Casa del Monumento, en el pueblo de Quintanilla del Rebollar, entre verdes pastizales
hacia Herrera, barrio de Redondo, lugar en el que comienza y largo y pronunciado ascenso hacia el norte,
a los montes del Somo, hasta alcanzar Monte Mayor, monte comunal de los pueblos
de Quintanilla del Rebollar y Cornejo en el que encuentra situado un magnifico hayal y un bosque de abedules,
autentica rareza y reliquia ecológica, prolongandose este último casi hasta el Alto de la Zurruzuela. En estos parajes
nace el arroyo Ulemas, tributario del Trema, y por tanto uno de los que alimenta el complejo de Ojo Guareña.
Se trata de un recorrido circular que termina, por tanto en la Casa del Monumento. La distancia es de casi 11 km. El desnivel es de 400 m aproximadamente. El tiempo estimado para senderismo es de dos horas y cuarenta minutos. El sendero está señalizado con el número PR.C.BU-31 de
la Red de Senderos del Monumento Natural de Ojo Guareña. Este recorrido atraviesa el Valle de Sotoscueva, conformado desde
la Baja Edad Media como partido integrante de la Merindad de Sotoscueva. El paseo parte del Alto de la Concha
y atraviesa los pueblos de Cueva, Vallejo, Quintanilla-Sotoscueva, Villabáscones y Quisicedo
para volver al Alto de la Concha donde comenzó el recorrido. Únicamente se quedan fuera de este paseo
los pueblos de La Parte y Entrambosrios, integrantes tambien del Valle de Sotoscueva.
La distancia es de casi 12 km. El desnivel es de 50 m aproximadamente. El tiempo estimado para senderismo es de dos horas y quince minutos. El recorrido comienza en las
mismas calles de Cornejo. Tras cruzar el rio por el puente de la
carretera, hay que remontar su curso por un camino que discurre
paralelo a la orilla. Después de pasar la última casa del
pueblo a ese lado del rio, nos desviamos por una senda a la
izquierda, senda que discurre paralela a una valla de piedras. Debido a su poca utilización, los
caminos de esta zona están en muy malas condiciones, invadidos
por la broza y las tierras de labor, pero con un poco de atención
llegaremos al camino, marcado con trazos de pintura amarilla, que
partiendo desde la carretera conduce a la entrada de Cueva
Palomera, antes de la cual encontremos a nuestra derecha la
dolina y entrada a Covaneria y poco mas adelante, en mismo
camino, la Sima de los Huesos, cubierta por una gran verja de
hierro. La vegetación que cubre esta
zona, está compuesta principalmente por encinas y quejigos (Quercus
faginea). En los bosquetes de estas dos especies, la fauna alada
es abundante: oropendólas, cucos, tórtolas, currucas, pinzones
y mosquiteros comunes, papialbos, carboneros y herrerillos. A la derecha aparecerá la dolina
de Palomera, espectacular hundimiento del terreno en donde se
encuentra el principal acceso al completo de Ojo Guareña. La
dolina está recubierta por un espeso bosque de quejigos, en el
fondo de la dolina son avellanos el arbol con más presencia. Es mágica
la bajada a la dolina que presenta un microclima especial que ha
favorecido el desarrollo de una interesante comunidad de liquenes.
Continuamos subiendo hasta el
camino que dejamos al bajar a la dolina y poco más adelante
veremos junto al camino las dos bocas de la sima Dolencias, de 60
metros de profundidad, protegidas por una valla metálica. Tras cruzar la carretera, siempre
hacia arriba, al circo de San Bernabé, continuaremos por el
camino de bajada a la ermita de San Bernabe, 100 metros, y desde
allí continuaremos bajando hasta el Ojo del Guareña, sumidero
por el que el río Guareña se introduce en el complejo kárstico. Siguiendo el río continuaremos
hasta Cueva y allí nos desviaremos a la derecha hacia Quisicedo
y al llegar al cementerio de Quisicedo el camino vuelve hacia la
derecha en dirección a Cornejo, atravesando el cañón del
Trema, río que tambien se introduce en el complejo kárstico, de
una forma menos espectacular que el Guareña, veremos los
cantiles en los que anida el buitre leonado, el alimoche y el
aguila real y la perdicera, distinguibles a simple vista desde el
camino. En el cañón del Trema veremos
filtrarse el agua entre las piedras del cauce hasta su completa
desaparición, en el se sitúan Cueva Cornejo, Cueva de los
Cuatro Pisos, Cueva Redonda, las Diaclasas, entre las rocas de la
margén derecha entraremos a Cornejo por el camino que dejamos al
comenzar. La distancia es de unos 10 kilómetros. Para completar y cerrar el ciclo
del recorrido kárstico podemos alargar la excursión, o hacerla
independiente, hasta las surgencias de la Torcona, el Torcón y
las surgencias del Kilómetro 8. Saliendo de Cornejo se toma la
pista de concentración parcelaria camino del Soto, que discurre
casi paralela al seco cauce del Trema y a la carretera a
Villarcayo, a unos 2.5 kms, debajo de unos peñascos que afloran
a nuestra izquierda encontraremos la Cueva de la Torcona, la
surgencia más elevada de Ojo Guareña, con un desarrollo de 2.530
metros, estructurada en dos niveles que concluyen en un sifón
teminal, sólo entra en funcionamiento en las grandes avenidas. Más adelante, como a 1 km,
encontraremos la Cueva del Torcón y después la Surgencia del Km
8. El sendero está señalizado con el número PR.C.BU-40 de
la Red de Senderos del Monumento Natural de Ojo Guareña. El sendero señalizado parte del pueblo de Cornejo hacia Hornillalastra,
atraviesa el desfiladero de la Hoz hasta Hornillalatorre y por la parte baja de una de las Conchas
que conforman el Monumento Natural vuelve hacia Cornejo, a través del Cañón del Trema,
descrito en la ruta anterior. La distancia es de casi 12 km. El desnivel es de 50 m aproximadamente. El tiempo estimado para senderismo es de dos horas y cincuenta minutos. El sendero está señalizado con el número PR.C.BU-35 de
la Red de Senderos del Monumento Natural de Ojo Guareña. El sendero, de muy corto recorrido, parte del Alto de la Concha
y finaliza en el Pico Cuerno, en el alto de la concha siguiente a la de San Bernabé.
Desde el lugar se contemplan los Montes de Somo y a sus pies el valle de Sotoscueva La distancia es de 600 m El tiempo estimado para senderismo es de veinte minutos. Comienza la excursión en Villamartín (840
metros), asentada en el fondo de una hondonada rodeada de encinas.
Lo rodean por izquierda y derecha El Peñote y La Pelada,
mientras que el risco del Paño de Dulla (1.139 metros) nos
cierra el horizonte con su imponente altura por el centro. Para alcanzar las alturas de Dulla, una
sierra desconocida del norte de Burgos cuyos cañones despoblados
y salvajes se extienden casi hasta Villarcayo, debemos situarnos
en la iglesia del pueblo. Antes, debemos llenar la cantimplora,
puesto que no hay otra fuente en todo el recorrido. La pinturas de GR nos conducen hasta el depósito
de agua (05'). Cruzamos una verja (se recomienda cerrarla) y por
una pista de tierra y barro bien marcada y sin apenas pendiente
que lleva al repetidor de El Peñote, alcanzamos el collado (22').
En este punto debemos olvidarnos de las señales GR y ya sin
camino claro, encaminar la marcha hacia los paredones de Dulla,
que aparecen sobre nosotros. La cuesta es fuerte, pero se hace
entretenida. Discurre por terreno despejado, sembrado de brezos y
algunos enebros rastreros, con los palos de una antigua alambrada
que se ven el alto, como referencia. Una vez en el llano cimero (45')
debemos orientar la marcha (derecha) hacia la cima de El Paño,
que no se ve. Estamos en una meseta pedregosa y pelada rodeada
por barrancos a derecha e izquierda sobre la que que sobrevuelan
los buitres y los grajos y que debemos de atravesar. Tras una fácil caminata por las alturas
alcanzamos el paso clave de la excursión (1h.00'). El sendero se
estrecha y durante un corto trecho atraviesa, con precipicios a
ambos lados, a otra meseta de menor tamaño, en cuyo extremo
superior un montón de piedras señala la cima de El Paño (1h.05').
La punta tiene 1.039 metros y es gemela de La Muela (1.036 metros),
que se ve enfrente y tiene su punto más alto ocupado por un vértice
geodésico. Están a 300 metros una de otra, pero sin
comunicación. Unos precipicios vertiginosos, con paredones
verticales de casi 100 metros, impiden que se pueda descender al
collado de La Llosa (940 metros). Es un paraje espectacular y muy
poco visitado. En Villamartín cuentan que en La Llosa había un
cable para bajar troncos de roble y sabina a Santelices. No tenemos otro remedio que volver a
Villamartín por el camino de subida (2h.10'). El llano superior
de El Paño debe evitarse con niebla, puesto que no hay ninguna
referencia y es muy fácil errar la dirección. La cima de Peñota
es otra opción camino de Villamartín. Dificultad Media. Lomas despejadas y
herbosas, con repechos muy duros. Accesibles para todo tipo de
montañeros. Desnivel. 300 metros para hora y media de
subida. Mapas. Hoja 84, Espinosa de Los Monteros,
del Servicio Geográfico del Ejército. El sendero está señalizado con el número PR.C.BU-32 de
la Red de Senderos del Monumento Natural de Ojo Guareña. El sendero parte del Alto de la Concha
hacia el Ventanón, y vuelve atravesando el páramo de Villamartín hasta llegar al pueblo del mismo nombre
para continuar hasta el punto de partida en el alto de la Concha. El Ventanón es un arco natural enorme formado en el cortado calizo de otra de las conchas que
conforman el Monumento Natural Ojo Guareña. Conocido también como el Puente, tiene 30 m de acho y 20 de alto.
Situados debajo de él veremos enfrente La Engaña y algunas poblaciones de la vecina Merindad de Valdeporres con la que linda.
La distancia es de 11 km aproximadamente. El desnivel es de 150 m aproximadamente. El tiempo estimado para senderismo es de dos horas y treinta minutos.




























En el extremo occidental del Complejo Kárstico de Ojo Guareña, justo en el límite entre las merindades de Sotoscueva y Valdeporres, se localiza un escondido y quebrado territorio conocido como las Canales de Dulla. Las llamadas canales del Campo, La Corza, Coladero, Valdecastro, La Mea, La Mata y de Dulla, las más grandiosa y espectacular de todas, forman un autentico laberinto paisajístico, se trata de un abigarrado conjunto de profundos cañones originados por un intenso modelado kárstico.
La vegetación típica de la zona y que encontraremos son encinas, quejigo, arces, avellanos y algunas hayas en las cumbres.
Como fauna no es difícil ver por la zona buitres leonados, alimoche, búhos reales, águilas reales, corzos y jabalíes.
La mejor forma de conocer las Canales del Dulla es seguir los caminos y senderos que parten de Quintanilla Valdebodres o Cogullos.
Con el mismo de Canales del Dulla existe un sendero señalizado con el número PR.C.BU-33 de la Red de Senderos del Monumento Natural de Ojo Guareña.
El sendero parte del pueblo de Villamartín ascendiendo hasta el páramo de Villamartín
o páramo de Peña Dulla,discurre por la parte baja de los cortados calidos del Paño y La Muela hasta La Puerta (1.052 m)
por la que se adentra propiamente en las Canales del Dulla, por la parte superior del barranco de
la Mea baja hasta Quintanilla Valdebodres y desde allí siempre ascendiendo por el barranco de
la Mata hasta el portillo de acceso desde los cortados calizos al pueblo de Villamartín,
lugar de partida. Este recorrido tiene una longitud de 15 km y un desnivel de 350 m aproximadamente. La plataforma caliza conocida como Páramo de Villamartín empieza a recuperar su vegetación
que fue desforestada por el uso agroganadero: encinares y quejigares fueron sustituidos por tierras de labor
y pastizales que debieron mantener una importante cabaña ganadera. Todavía encontramos pequeños rebaños de yeguas y vacas. Los actuales
cercados de este páramo constituyeron una formidable explotación ago-ganadera que se formó a raíz de las desamortizaciones
del siglo XIX. La distancia a recorrer en el sendero señalizado es de 15 km. El tiempo estimado para senderismo es de dos horas y cincuenta minutos.




El barranco de La Mea, situado en el extremo meridional de las Canales del Dulla, es un alargado y estrecho cañón abierto en un compacto bloque de calizas que guarda en su profundo interior un sorprendente y llamativo paisaje: la cascada de la Mea.
Unas dimensiones singulares, dos kilómetros de extensión y algo más de 100 metros de profundidad y, sobre todo, el carácter aislado de su ubicación, han convertido al barranco de La Mea en un privilegiado y bien conservado enclave ecológico. El bosque que cubre el fondo de sus empinadas laderas, formado principalmente por grandes ejemplares de quejigo y encina, es una de las más interesantes asociaciones de quercus de todo el norte de la provincia de Burgos.
El barranco se va estrechando paulatinamente hasta terminar en un elevado y vertical paredón calizo. Desde lo alto de este farallón se precipita, dando lugar a un indescriptible espectáculo visual y sonoro, la cascada de la Mea. Sus más de 30 metros de caída, el curioso deposito de travertinos formado en su base y la exuberante vegetación que crece a su alrededor, favorecida por un especial y húmedo microclima, otorgan al conjunto un punto de gran belleza y singularidad.
La cascada se origina en la surgencia que brota de la Cueva de la Mea. La pequeña cavidad, apenas 32 metros que acaban en un sifón, se abre en una fisura del gran escarpe calizo que forma el remate más elevado del barranco. En sus inmediaciones y aprovechando las repisas inaccesibles han instalado sus nidos numerosas aves rapaces entre las que destacan el buitre leonado, el alimoche, el halcón peregrino y el águila real.
Tras pasar el pueblo de Quintanilla Valdebodres, en dirección a Puentedey, en el punto en que la carretera casi se junta con el rio, se descubre a la derecha la marcada entrada al barranco.
El recorrido es de unos 300 metros. La dificultad es nula. Este paseo ha sido señalizado recientemente con el número PR.BU-36 dentro de la red de rutas del Monumento Natural Ojo Guareña


La excursión comienza en el centro de Bedón, se puede dejar el coche en el aparcamiento allí situado. Hay que tomar el camino que sale de la población en dirección norte, se trata de una prolongada cuesta, de suave inclinación, que nos conduce a lo largo de unos 2 kilometros hasta el borde del cantil rocoso que conforma una de las conchas del Monumento Natural de Ojo Guareña. Veremos los restos de la comida de los numerosos buitres leonados que nidifican en la zona y esplendidas vistas de la Sonsierra y de la población de Espinosa de los Monteros.

El sendero está señalizado con el número PR.C.BU-34 de la Red de Senderos del Monumento Natural de Ojo Guareña.
El sendero parte del pueblo de Linares, en dirección este se dirige por el lado sur de Pantarra, por otro nombre conocido como La Sierra, hacia el pueblo de Butrera, donde se puede contemplar la impresionante iglesia románica, que se describe exaustivamente en el enlace Lugares, de allí vuelve por el lado norte hacia Linares.
La distancia es de 9 km aproximadamente.
El desnivel es de 200 m aproximadamente. El tiempo estimado para senderismo es de tres horas.



El sendero está señalizado con el número PR.C.BU-38 de la Red de Senderos del Monumento Natural de Ojo Guareña.
El sendero parte de la Casa del Monumento en el pueblo de Quintanilla del Rebollar, ascendiendo hacia Herrera y Redondo para cruzar el límite municipal hacia los vecinos pueblos de Para y Santa Olalla, lugares del ayuntamiento de Espinosa de los Monteros, desde allí asciende hasta el paraje de Domingo Pájaro para iniciar el descenso hacia Redondo y volver a la Casa del Monumento. En el pueblo de Santa Olalla merece la pena visitar su pequeña iglesia, una de las primeras fundaciones románicas, recuerda el prerrómanico asturiano, de las que tenemos constancia escrita, en las piedras de su sacristía: " "Era 1160 fue consagrada esta iglesia de Santa Eulalia el señalado día de los idus de marzo, Gonzalo presbítero y peregrino hizo que la consagrara Miguel, obispo de Tarazona"". La era 1160 corresponde al año 1122.
La distancia es de 16.5 km.
El desnivel es de 100 m aproximadamente. El tiempo estimado para senderismo es de tres horas y treinta minutos. El sendero está señalizado con el número PR.C.BU-39 de
la Red de Senderos del Monumento Natural de Ojo Guareña. Este sendero toca la Merindad de Sotoscueva únicamente en el pueblo de Barcenillas de Cerezos.
Parte el camino del pueblo de Espinosa de los Monteros, con rumbo sur hacia Noceda en la falda del
cortado calizo de una de las conchas del Monumento, cambiando a rumbo norte se adentra
en Barcenillas de Cerezos y asciende hacia Para, continua a través de Tasugeras hasta Santa Ollala y de allí
hasta Espinosa de los Monteros.
La distancia es de 12 km aproximadamente.
El desnivel es de 50 m aproximadamente. El tiempo estimado para senderismo es de doshoras y treinta minutos. Sendero de Gran Recorrido que está previsto cruce toda la
península ibérica de Este a Oeste, de Empúries a Finisterre,
siguiendo un itinerario por la vertiente Sur de los Pirineos y de
la sierras cántabras. Este itinerario conecta las comunidades
de Catalunya, Aragón, Navarra, Euskadi, Castilla-León,
Cantabria, Asturias y Galicia Por tierras
de Castilla-León tiene dos tramos, uno por la provincia de
Burgos y otro por la de Palencia, antes y después
respectivamente de su recorrido por tierras de Cantabria. El
tramo de Burgos tiene el itinerario siguiente: desde el puerto de
la Horca, va a San Pantaleón de Losa, Pérex, Villate, Villamor,
La Cerca, Salinas de Rosio, Tabliega, Bárcena de Pienza, Torme,
Villanueva la Blanca, Salazar, Nela, Brizuela, Puentedey, Quintanilla-Valdebodres,
Villamartín de Sotocueva, Pedrosa de Valdeparres,
Dosante, Busnela, Haedo de los Pueblos y puerto del Escudo (Cantabria).
En total un recorrido de unos 76. A destacar la ermita de San
Pantaleón de Losa, las Salinas de Rosio, las Lagunas de
Gayangos, barrancos de Dulla y el Monumento Natural de Ojo Guareña.
El trazado del sendero en la provincia de Burgos está georeferenciado mediante GPS.
Si quieres cargar en tu GPS la información digital puedes bajarla a través
de Internet en la dirección www.pueblos verdes.org/senderos
Notas sobre senderos (GR y PR)
Los Senderos de Gran Recorrido (GR) y de Pequeño Recorrido (PR)
son una red de itinerarios peatonales señalizados, formados por la conexión de sendas,
caminos, veredas, pistas, etc., que tratan, siempre que sea posible, de evitar el
tránsito por carreteras asfaltadas y con tráfico de vehículos Los GR se desarrollan a lo largo de grandes trayectos de cientos,
e incluso miles de kilómetros, uniendo puntos distantes y recorriendo parajes,
comarcas, regiones o países muy lejanos entre sí. Se señalizan con marcas de pintura blanca y roja. Los PR poseen unos trayectos más cortos que muestran unos entornos específicos
o llegan hasta una población, un refugio o un punto concreto de interés.
Con frecuencia es posible efectuar recorridos que, partiendo de una población,
retornan a ella tras realizar un itinerario combinando varios senderos.
Se señalizan con marcas de pintura blanca y amarilla y su duración puede ser de un pequeño paseo,
excursiones de media jornada, un día e incluso un fin de semana
- Rivero, Enrique del. Rincones singulares de
Burgos. I. El norte de las Merindades. Caja Burgos. 1997 - Rivero, Enrique del. Rutas y paseos por
Tierras de Burgos. Edizioak Sua. 1991 - www.elcorreodigital.com/ - www.euro-senders.com/web_cas/Espanya/castella-lleo.htm - Cartografía Macizo de Castro Valnera, de
Cetyma - Senderos de Gran Recorrido. GR-1. Las Merindades de Burgos. Ceder Merindades - www.pueblosverdes.org/ - Red de senderos del Monumento Natural de Ojo Guareña. Publicación turística - www.fedme.es/FEDME/Senderos/ - Mapa 1/50.000. Hoja 84, Espinosa de Los
Monteros, del Instituto Geográfico Nacional © 2001 Mª del Carmen Arribas Magro. Ultima actualización
23-8-2009



